Pronto pasará...



Cuanto daría por saber qué será de nuestro planeta después de esta pandemia, aprenderemos alguna lección o todo seguirá igual. A pesar de que hay quien me dice que la vida es cíclica y que al final todo se olvida, yo no creo que el que haya estado confinado durante semanas enfermo ya sea en casa o en un hospital, olvidará lo vivido, ¿si hará cambios en su vida? yo no lo puedo predecir… claro está, pero apostaría que para todos ellos o al menos la gran mayoría habrá un antes y un después.
Todo aquel que perdió a un familiar, amigo o su empleo. Todos los que estuvieron en sus casas a la espera de noticias positivas mientras lidiaban con niños desesperados por darle una patada una pelota en un parque rodeado de amiguitos no creo que puedan olvidar muy rápido lo experimentado.
En apenas unos días hemos perdido tanto, que si miramos a nuestro alrededor podríamos darnos cuenta cuan frágiles y vulnerables somos. Que al final ganaremos la batalla, claro que sí, eso los sabemos todos, pero ya hay quien dice que todo pudo ser evitado, yo eso realmente tampoco lo sé. Como tampoco sé si de ahora en más seremos más influyentes en nuestras sociedades. No puede ser que los políticos decidan si nos ponemos una mascarilla o no, cuando se haga un recuento final ya sabremos quién ha sido el más perjudicado en todo esto.
Tendremos la suficiente convicción y sapiencia de exigir a nuestros dirigentes que se invierta más en investigación y tecnología sin que nos prime el temor de la represalia. Sabiendo que en nada podemos perderlo todo, me gustaría saber si seremos capaces de ser más solidarios, menos egoístas y avaros, Aunque tal vez sea que aquí en América nos falte ver un poco más de tragedia, pero ahora mismo continúo viendo las compras compulsivas y desmedidas de cosas que no son para nada imprescindibles ni necesarias en estos momentos.
A priori, creo que una de las cosas que nos debe quedar bien clara luego de todo esto es que no podemos concentrar la producción de todo, en un mismo Continente y mucho menos en un solo país, y las grandes compañías por abaratar costes han escogido sus fábricas casualmente en el mismo país. Además, deberían nuestros políticos aprender que es más importante tener insumos médicos que municiones, nos hemos o se han, mejor dicho, preocupado más por tener armamentos de nueva tecnología en aras de nuestra defensa, seguridad y protección que de tener un buen ejercito de profesionales de la salud bien equipados cuando al final son ellos los que verdaderamente nos cuidan y protegen hoy día.

Frank Cañizares 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Cuando te encontré...

Sueño, vida y Madres